Cómo reactivar el sector de infraestructura después de la presente crisis del COVID-19? Pensando y actuando creativamente, no complacientemente

La sugerente respuesta a la pregunta formulada viene precisamente de las discusiones que actualmente se dan en los E.E. U.U. , en relación a lo que sucederá posterior a la crisis del sector de infraestructura debida al COVID-19; en especial sabiendo que hay una experiencia relativamente reciente producto del proceso post-crisis del 2009, de la cual ha sido posible hacer los balances y análisis de las repercusiones, de corto y largo plazo, de las acciones y decisiones tomadas en aquel momento, de modo que hoy es posible identificar varias conclusiones interesantes en el ámbito de la gestión de la conservación de carreteras.

Para comenzar es preciso decir que la mayoría de las agencias que tienen a su cargo la gestión de infraestructura vial siguen patrones muy parecidos para mantener las carreteras, los cuales parten de la seguridad y certidumbre sobre las tendencias de comportamiento de los precios de los materiales dentro de un contexto relativamente estable y poco cambiante, o con instrumentos para controlar dicha variabilidad. Este enfoque simplemente no es sostenible tal y como lo han dejado en evidencia la crisis del 2009 y ahora el COVID-19, aportando elementos y situaciones que antes parecían predecibles pero que ahora pueden cambiar de manera rápida en una dirección y magnitud completamente inesperada.

Por lo tanto, en lugar de gastar de manera conveniente y repetitiva, debe haber una inversión estratégica y muy bien pensada, que valore múltiples escenarios de situación en donde la receta no siempre sea la misma y por tanto cuente con un amplio espectro de soluciones que brinden el mejor rendimiento a largo plazo. Pero para ello hay que romper ciertos esquemas tradicionales que permitan evaluar diferentes alternativas de materiales y tecnologías, y consecuentemente estar preparado para cambios rápidos que no dan espera, de modo de poder adoptarlas, diseñarlas, especificarlas y aplicarlas de la manera más adecuada y eficiente posible.

Dentro de este marco aparece el resultado de la investigación del MIT Concrete Sustainability Hub, la cual le ha permitido concluir que los Departamentos de Transporte (DOT) de varios Estados de E.E.U.U. pueden ahorrar decenas de millones de dólares durante varias décadas introduciendo el concepto “Mix of fixes” (Combinación de Soluciones).

Mencionado concepto plantea el equilibrio entre alternativas de mejora (menores y mayores), con miras a una adecuada adaptación de dichas soluciones a las necesidades futuras de sus redes de carreteras. Un enfoque de “combinación de soluciones” depende de predecir extensivamente y estrategicamente las condiciones que se vayan presentando o que puedan ocurrir a futuro por adelantado.

Otra de las conclusiones de la investigación del MIT Concrete Sustainability Hub, menciona tiene que ver con el hecho de que actualmente, los procesos de contratación pública se han estancado, con estrategias convencionales elegidas por sobre alternativas más sostenibles (y de paso sustentables) en el tiempo, prueba de ello es que algunos Estados pavimentan con un solo material, lo que disminuye la competencia de la industria y aumenta los precios.

Por lo tanto, promover la apertura del mercado de la construcción a una mayor competencia trae consigo el estimulo a la innovación y fomenta la reducción de los costos, lo que simplemente redunda en una mayor capacidad de gestión de las agencias viales. Por lo tanto, no solamente importa cómo se construye, sino también con qué construye y por ende se mantiene.

Si se extrapola y compara lo anteriormente comentado a lo que sucede en muchos otros lugares fuera de los E.E.U.U., especialmente en países Latinoamericanos, será posible encontrar mucha similitud, y un enorme desafió.

El poder contar con normas y especificaciones, así como de una masa critica de profesionales que puedan moverse o adaptarse al contexto que resulte configurado en las futuras crisis independiente de su naturaleza, tal como lo demostró el COVID-19 que fue una situación sorpresiva e inesperada, y si se quiere sin un epilogo del todo resuelto. Con esto no se plantea una visión pesimista sino por el contrario una invitación a como enfrentar mejor ésta y futuras crisis, de una manera creativa pero no complaciente de corto plazo.

Lecturas sugeridas: https://cshub.mit.edu/sites/default/files/images/0515%20Asset%20Managment%20Fact%20Sheet.pdf

https://cshub.mit.edu/sites/default/files/images/040319_AssetManagement_0.pdf

https://thehill.com/opinion/finance/501313-americas-roads-are-crumbling-but-we-can-make-them-sustainable

Caminando a la re-ingeniería o al retorno a la “normalidad”?

Durante varias semanas llevamos conviviendo con una situación completamente diferente a cualquiera que hayan enfrentado las actuales generaciones y la humanidad, al menos en los últimos 75 años. También, llevamos semanas conversando que cuando regresemos a nuestra habitual cotidianidad las cosas no serán exactamente iguales porque muchas de nuestras costumbres y hábitos, incluso nuestra forma de ver de manera crítica ciertos temas, se habrá modificado en gran medida debido al cambio de perspectiva que ha generado el Covid-19.

Sin embargo, también es cierto que la expectativa creada alrededor de tan anunciado cambio viene asociado a una inmensa incertidumbre en muchos ámbitos y genera grandes inquietudes sobre los reales efectos posteriores, así como la prolongación de las consecuencias de la crisis.

En este nuevo escenario se presenta una gran paradoja por cuanto si bien muchos entendemos que las circunstancias en que estamos inmersos que se han dado como consecuencia de la pandemia mundial, reforzado por otros factores más, lo cual ha puesto en evidencia muchas falencias y faltas de diversa índole en que históricamente han venido incurriendo los gobiernos, la sociedad y la humanidad, algunas de dichas fallas venían siendo y pasando inadvertidas hasta para los observadores más críticos y acuciosos, lo cual sin duda obliga a cambios radicales de muchas conductas y acciones de esa misma sociedad y los estados; sin embargo, dado que el impacto económico de los cambios que se esperan, sea al menos hoy muy difícil y complejo de dimensionar, por ello en este marco no es extraño encontrar una suerte de añoranza de al menos retornar a la “normalidad” y situación previa a la crisis, incluso a pesar de las reflexiones antes mencionadas, debido precisamente a la incertidumbre sobre lo que económicamente representa esta situación y el no poder retomar rápidamente el rumbo.

No obstante, cuando ya empieza a regularizarse la rutina empiezan a descubrirse nuevas oportunidades en diversos ámbitos, llegando a que incluso en cuestión de semanas aparecieran modelos de negocio, productos y servicios que hasta hace algunos meses o bien no existían o eran inimaginables. Es aquí donde la pregunta que surge es, si el sector de la infraestructura esta más próximo a una reingeniería o al retorno a la “normalidad”?

Si estamos dirigiéndonos hacia una re-ingeniería, dando con ello un espacio a estas nuevas oportunidades, así como espacio a nuevos procesos constructivos y materiales que puedan surgir, el compromiso debe ser transversal, comenzando por los Mandantes que otorguen flexibilidad y espacio en la normativa para los nuevos desarrollos, productos y servicios, mediante una real convicción por facilitar y aceptar la incorporación de aquellas innovaciones tecnológicas y cambios, que permitan además de enfrentar las consecuencias de la crisis, corregir también el rumbo en temas de falta de productividad y eficiencia, así como un desarrollo más sostenible y sustentable. La forzosa salida de la zona de confort para algunos significará un fuerte choque en lo económico pero también una oportunidad de reinvención y cambio de paradigmas, pero para ello se requiere que exista un esfuerzo colaborativo, conjunto y transversal de todos los actores para no naufragar.

Si por el contrario, estamos caminando solamente al retorno a la “normalidad”, con medidas de rescate de corto plazo y sin políticas robustas y serias, que al menos tomen como punto de partida la retroalimentación resultante sobre lo acontecido, en especial en todos aquellos temas y asuntos que se insiste quedaron expuestos como consecuencia de la presente crisis, no solamente no habremos aprendido nada sino que quizás no aprovecharemos este punto de inflexión que puede dar lugar a un salto positivo para el país, las empresas y las personas vinculadas a los sectores de la ingeniería, la construcción y la infraestructura.

Por ello es importante, para evitar en solo quedarnos en el plano de la “normalidad”, es preciso legislar y tomar decisiones ejecutivas para superar la crisis pensando en soluciones sostenibles e invirtiendo en el desarrollo de infraestructura, sabiendo que cuando se le inyectan recursos y se dinamiza su ejecución, en cualquier contexto siempre es un motor efectivo para apalancar grandes cambios y por supuesto superar momentos difíciles.

Consolidación de un círculo virtuoso en el campo de los Pisos industriales

La sinergia que se ha venido consolidando en Chile desde hace algún tiempo basada en la interacción entre los diferentes actores de la industria de la construcción de pavimentos y pisos industriales de hormigón, sustentan los logros que se vienen alcanzando y que involucran tecnologías tales como, las losas cortas en el caso de los pavimentos exteriores de hormigón, mientras que en el campo de los Pisos industriales se encuentran entre otras tecnologías, el uso de la retracción compensada o estabilidad volumétrica.

En el desarrollo de soluciones, los proveedores del hormigón y de los insumos requeridos para este tipo de aplicaciones, se encuentran en la búsqueda constante de como satisfacer lo que cada proyecto exige en su especificación y diseño, haciendo cada vez más competitivo el costo y la dinámica del mercado.

Otro de los aspectos claves del trabajo realizado por el Comité de Pisos y
Pavimentos Industriales del ICH
 y las empresas que en el mismo participan, ha sido transferir la experiencia, el conocimiento y la aplicación de buenas prácticas en términos de calidad y eficiencia a los pavimentos industriales de áreas exteriores, que si bien difieren en muchos aspectos comparten también tecnologías que ha servido para mejorar el estándar, tanto en el ámbito de los pisos interiores como en pavimentos exteriores. 

Como consecuencia del círculo virtuoso que se ha venido desarrollando dentro del marco de las tecnologías aplicables en el diseño y construcción de pavimentos exteriores de hormigón en el sector industrial en Chile, producto de la transferencia de buenas prácticas, se ve claramente reflejado en las estadísticas sobre el nivel de posicionamiento del hormigón como material preferente https://pavimentando.ich.cl/analisis-de-la-proporcion-de-pavimentos-dedicados-a-fines-industriales/

Vale la pena mencionar que el total del mercado de este sector industrial a lo largo del tiempo esta referenciado a un indicador que representa el tamaño del sector en relación a la superficie total normalizado al primer año de los datos estadísticos y respecto del mismo se presentan los porcentajes de participación de cada uno de los tipos de pavimento que anualmente son aprobados los respectivos permisos de construcción.